9/9/08

Me duele todo, hasta el alma, la conciencia, los recuerdos, hasta las papitas por traerme recuerdos, hasta las palabras de los chiflados genios de pseudopsicologia, y la risa, la lluvia, el pensamiento rabioso de que nada ande bien, la cantidad indiscriminada de palabras que he redactado bolseando incoherencia y frases realmente desmerecedoras de transcribir aquí, recuerdos que quieren ser poema, y lagrimas que insisten en insistir, y la conformidad, el nuevo vicio de todos de ahuyentar lo que duele, y no solo ahuyentarlo, si no huir, y las letras, la desesperación, mucho, poquito, nada, y la nada, si, también duele, la maldita nada…y los pseudos que quieren ser ciertos.

Y en el fondo, yo lo escribo, yo me quejo, yo lo grito, lo lloro, lo susurro, lo escupo, lo mutilo, lo fragmento, lo hilo afanosamente entre pseudopoesia barata y garabatos sin sentido, otros lo leen, nadie lo lee, nadie lo escucha, nadie lo ve, otros lo creen, y a ratitos simulan que nada paso, lo compartimos, lo lloramos en su momento, lo olvidaron, lo olvide…

Y es que en el fondo, ¿quién nos salvaría?, ¿quién podría hacerlo?, mas no había, no hubo, si no el obstinado revoltijo de desmerecernos.

Por que hay cosas que duelen, y no podemos negarlo…y es que a veces uno muere, y ni la propia vida te lo toma en cuenta…